Y de pronto entre tanta algarabía y recordando momentos de película me veo bruscamente reflejado en una que he declarado como mi favorita..., aquella en donde un hormiguero es amenazado por una colonia de saltamontes, una hormiga voluntariamente se va a la gran ciudad a buscar ayuda para combatir esa amenaza..., al final, lo único que lleva al hormiguero no es más que un numero de circo y si me pongo a pensar, en nuestro hermoso país de igual modo sucedió, al igual que la famosa guerra es un numero de circo, lo es la hormiga que la declaro y le pagamos un dineral por que venga a decirnos algo que de algún modo ya sabíamos y además sabíamos que, gracias a la corrupción, no sería implementado en ningún nivel de nuestra sociedad, sin embargo ya estaba hecho, ahora debíamos improvisar y construir un enorme pájaro de hojas y ramas para espantar a los saltamontes, una guerra al crimen organizado, sin tregua y que ha de costar vidas a cambio de nuestra seguridad...
Que palabras tan valientes que solo han dejado desorden y la máxima sensación de inseguridad y caos que a la fecha yo recuerdo. Más, si seguimos la historia, nos vamos a encontrar que al final, las hormigas recuperan la confianza, el valor y por consecuencia, el hormiguero cuando se percatan y se aceptan como aplastante mayoría en ese conflicto de intereses, era eso o morir de hambre en el vecino invierno. Hoy me observo bien como una hormiga, me gusta creer que no estoy solo, que no soy el único, si desisto al clima de terror que siembran esos "saltamontes" entonces habrán ganado su guerra contra mí, no pienso dejar de disfrutar mi ciudad, mi país con cada mágico rincón que contiene, mi gente, mis paisanos, la comida de cada especial latitud, no pienso bajar la cabeza y reconocer que han ganado, no pienso guardar silencio, no importa de qué bando digan que sean. Quiero y prefiero creer que somos nosotros las hormigas y no los saltamontes, como miembro del hormiguero, no pienso permitir que otra cabeza sea aplastada frente a mí, yo si me veo defendiendo el hormiguero y las semillas que tanto trabajo nos ha costado recolectar como para que solo un puñado de intrusos las desperdicien entre sus dedos de egoísmo y prepotencia. ¿Y tú? ¿En qué parte de la historia te reflejas?
martes, 24 de agosto de 2010
Indecente
Este texto no es de mi autoria, pero creo valioso compartirlo...
INDECENTE, es que el salario mínimo de un trabajador sea de $54.00 al día(1,620 al mes) y el de un diputado de $200,000.00 pudiendo llegar con dietas y otras prebendas a $350,000.
INDECENTE, es que un catedrático de universidad o un cirujano de la sanidad pública ganen menos que el concejal de festejos de un ayuntamiento de tercera.
INDECENTE es que los políticos se suban sus retribuciones en el porcentaje que les apetezca, (siempre por unanimidad, por supuesto, y al inicio de la legislatura).
INDECENTE es comparar la jubilación de un diputado con la de una viuda.
INDECENTE es que un ciudadano tenga que cotizar 35 años para percibir una jubilación y a los diputados les baste sólo con tres o con seis según el caso y que los miembros del gobierno para cobrar la pensión máxima sólo necesiten jurar el cargo.
INDECENTE es que los diputados sean los únicos trabajadores (¿?) de este país que están exentos de tributar un tercio de su sueldo del ISR.
INDECENTE es colocar en la administración a miles de asesores (léase amigotes con sueldo) que ya desearían los técnicos más cualificados.
INDECENTE es el ingente dinero destinado a sostener a los partidos aprobados por los mismos políticos que viven de ellos.
INDECENTE es que a un político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para ejercer su cargo (y no digamos intelectual o cultural).
INDECENTE es el costo que representa para los ciudadanos sus comidas, coches oficiales, chóferes, viajes (siempre en gran clase) y tarjetas de crédito por doquier.
INDECENTE es que sus señorías tengan casi cinco meses de vacaciones al año (48 días en Navidad-enero, unos 17 en Semana Santa - a pesar de que muchos de ellos se declaran laicos - y unos 82 días en verano).
INDECENTE es que sus señorías cuando cesan en el cargo tengan un colchón del 80% del sueldo durante 18 meses.
INDECENTE es que ex ministros, ex secretarios de estado y altos cargos de la política cuando cesan son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del erario público.
INDECENTE es que se utilice a los medios de comunicación para transmitir a la sociedad que los funcionarios sólo representan un costo para el bolsillo de los ciudadanos...
INDECENTE es que nos oculten sus privilegios mientras vuelven a la sociedad contra quienes de verdad les sirven.
¿Y mientras, hablan de política social y derechos sociales?
¡¡QUÉ INDECENTE!!
INDECENTE, es que el salario mínimo de un trabajador sea de $54.00 al día(1,620 al mes) y el de un diputado de $200,000.00 pudiendo llegar con dietas y otras prebendas a $350,000.
INDECENTE, es que un catedrático de universidad o un cirujano de la sanidad pública ganen menos que el concejal de festejos de un ayuntamiento de tercera.
INDECENTE es que los políticos se suban sus retribuciones en el porcentaje que les apetezca, (siempre por unanimidad, por supuesto, y al inicio de la legislatura).
INDECENTE es comparar la jubilación de un diputado con la de una viuda.
INDECENTE es que un ciudadano tenga que cotizar 35 años para percibir una jubilación y a los diputados les baste sólo con tres o con seis según el caso y que los miembros del gobierno para cobrar la pensión máxima sólo necesiten jurar el cargo.
INDECENTE es que los diputados sean los únicos trabajadores (¿?) de este país que están exentos de tributar un tercio de su sueldo del ISR.
INDECENTE es colocar en la administración a miles de asesores (léase amigotes con sueldo) que ya desearían los técnicos más cualificados.
INDECENTE es el ingente dinero destinado a sostener a los partidos aprobados por los mismos políticos que viven de ellos.
INDECENTE es que a un político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para ejercer su cargo (y no digamos intelectual o cultural).
INDECENTE es el costo que representa para los ciudadanos sus comidas, coches oficiales, chóferes, viajes (siempre en gran clase) y tarjetas de crédito por doquier.
INDECENTE es que sus señorías tengan casi cinco meses de vacaciones al año (48 días en Navidad-enero, unos 17 en Semana Santa - a pesar de que muchos de ellos se declaran laicos - y unos 82 días en verano).
INDECENTE es que sus señorías cuando cesan en el cargo tengan un colchón del 80% del sueldo durante 18 meses.
INDECENTE es que ex ministros, ex secretarios de estado y altos cargos de la política cuando cesan son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del erario público.
INDECENTE es que se utilice a los medios de comunicación para transmitir a la sociedad que los funcionarios sólo representan un costo para el bolsillo de los ciudadanos...
INDECENTE es que nos oculten sus privilegios mientras vuelven a la sociedad contra quienes de verdad les sirven.
¿Y mientras, hablan de política social y derechos sociales?
¡¡QUÉ INDECENTE!!
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