viernes, 31 de julio de 2009
Morelia
De un día de trabajo todo se torno una experiencia maravillosa, llena de encanto rodeado de historia y relatos casi increíbles. A las manchas de tinta sucedieron las del tinto, un mercado artesanal, don Miguel e hija que conversaron abundante y nutritivamente conmigo durante la hora y fracción que tardé en elegir los dulces y antojos adecuados provenientes de las diferentes regiones del estado, ese recorrido que mágicamente viaja por el tiempo y nos lleva a los escenarios que dieron origen a las leyendas que alimentan la histórica ciudad, fantasmas que deambulan por las calles entre la rosada cantera, los arcos del acueducto y las fuentes alusivas a episodios históricos, gritos que susurran y sombras que se ocultan entre los ancestrales árboles de las calzadas, manifestaciones arquitectónicas de poder y ambición, expresiones de Fé Cristiana que buscaban imponerse a las creencias paganas, recetas únicas que conservan las raíces purepechas y tarascas, eso y mucho más componen la eterna magia de una ciudad tan antigua como importante en el desarrollo histórico, social y religioso de nuestro país, ha sido una gratificante sorpresa llegar a trabajar y dejarme absorber por el encanto de la mística Morelia.
sábado, 18 de julio de 2009
Una vez mas
Una vez más un ángel tomó mi mano y me llevó a salvo a casa, una vez más un demonio se metió entre mis sueños y no me permitió sonreír como yo hubiera querido. Una vez más me equivoqué, una vez más el sueño solo fue mío, una vez más me toca llevarlo y cargarlo yo solo, una vez más se apodera de mi la realidad que quise evitar, una vez más la pared me recuerda lo dura que es, una vez más siento la caída imposible de detener, una vez más me fortalezco más, una vez más debo tocar piso y volverme a impulsar, una vez más dependo de mí, de nadie más que de mi, una vez más debo sonreír y no permitir que nadie lo perciba, una vez más estoy aquí frente a esta ventana que solo yo contemplo, una vez más voy a decir que si y no chistar en mi decisión, una vez más será el piso el que atraiga mi mirada, una vez más, una vez más y no lo podré soportar.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
